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733667-02-001-0044

National Archives and Records Administration

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Jun 16, 2026
Department
National Archives and Records Administration
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The document discusses a UFO sighting by Japanese pilot Kenju Terauchi while flying over Alaska in November 1986. The incident involved two mysterious lights that approached his aircraft, leading to evasive maneuvers and radar detection. The FAA and Air Force later acknowledged radar echoes during the sighting, though they attributed it to electronic noise. Expert opinions on the case vary, with some considering it significant and others skeptical.

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Aviation incidentsExpert analysisRadar detectionUFO sightings AviationFAAJapan AirlinesSightingUFO

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Jun 15, 1987

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Jun 16, 2026

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-ENFOQUES VIERNES 30 DE ENERO DE 1987 Pagina 7 ae ee : FRONTERAS Y FUTUROS = J. Antonio Huneeus ‘Los OVNIs Nuevamente Hacen Noticia con el Testimonio de un Piloto Japonés NUEVA YORK nincidente OVNI ocu- rrido recientemente en Alaska ha demos- trado una vez mas que el viejo tema de los discos voladores todavia genera inte- rés publico. A pesar de cuatro décadas de indiferencia oficial y académica hacia el fendmeno, basta un caso nuevo de cierta calidad para que los medios de comunicaci6n ventilen otra vez ,la antigua controversia OVNI. El capitan Kenju Terauchi, a * cargo de un vuelo de carga en ‘un Boeing 747 de la Linea Aérea _ de Japén (JAL), provey6 tal caso ‘mientras volaba sobre el circulo drtico en Alaska. «¢¢Suibitamente’, - explicé ° posteriormente el - . piloto, ‘las luces se _ acercaron a und ‘ distancia de entre 150 y 300 metros ‘ del avidn’; parecian » ‘dos cilindros ‘oscuros con filatras filadelucesde - ~~ ‘ color ambar’ que no : producian sombray, El incidente ocurri6 en reali- _ dad en la tarde del 17 de no- . viembre del afio pasado, aunque ; la informacién sobre el mismo . no fue revelada en la prensa hasta comienzos de este ano. E! vuelo 1628 de carga de JAL es- . taba volando sin novedad entre Islandia y Anchorage, Alaska en ruta al Japén, a S25 nudos de velocidad y 10,600 metros de al- . tura. Alrededor de las 6 p.m. el capitin Terauchi avist6é “dos columnas de luz" am4somenos un kilémetro y medio de distan- _ cia, & woos 30 grados a la iz- quierda del avidn. El piloto se comunicd ‘por radio con la torre dn aamren mn Anechnenan nan averiguar si habia otro avién ci- vil o militar en la zona. La res- puesta fue negativa. “Subitamente”, explicé pos- teriormente el piloto, “las luces se acercaron 4 una distancia de entre 150 y 300 metros del - avion"; parecian “dos cilindros - oscuros con fila tras fila de lu- ces de color Ambar” que no productan sombra. E! capitan Jerauchi parecfa predispuesto a creer en los OVNIS: “Estaba seguro de que no se trataba de otroavi6n," dijo.“Se movian tan répido que me di cuenta de que no era algo hecho por el hom- bre; estaba relacionado con una tecnologia muy alta, una inteli- gencia avanzada, Pensé que podia tratarse de un OVNI". Un eco de radar fue registra- do entonces en Ja pequefa pan- talla de radar metereolégico del avién. Cuando los “cilindros” empezaron a seguir al 747 en forma paralela, el piloto pidié autorizacion de la torre de con- trol para tomar medidas evasivas. La Agencia Federal de Aviacion (FAA) concedié el permiso, dando las instruccio- nes del caso. E] Boeing descen- dié mas de 1,200 metros y efec- tué varios giros pero, indicé Terauchi,“lasiucesnos segufan todavia”. Ain més, Terauchi divisé6 cerca de Fairbanks un objeto redondo, gigantesco, del “tamano de dos barcos porta- aviones”) Terauchi especulé después que se trataba posible- mente de una “nave madre” de origen extraterrestre. El copi- loto y e] ingeniero de vuelo no _vieron el objeto gigante, aunque si observaron las luces mis- teriosas que acompafaron al avi6n durante mas de 640 km, desapareciendo finalmente a las 6:53 p.m. El vuelo 1628 ate- ~ friz6 entonces sin més contra- tiempos en el acropuerto de An- chorage. Funcionarios de la FAA entrevistaron a la tripulacién, , diciendo posteriormente en un comunicado gue ésta era “nor- mal, profesional, racional, fy no hab{a consumido) drogas oalco- hol”. Cuando la historia finalmen- te salié a la luz publica a co- mienzeq de who tanto Ig FAA BheogT HK FI Fare ok Phas rue tuf = ores as or B ALO ML Eerie : oer pies Tn Sez 0b ¢ -aNSD ODT og A i p-4 cakiry RepAo:@ad Dike . M2. Me ehrE tn PROSt Ghorspwarn., come la Fuerza Aérea admitie- ron que sus sistemas de radar habian captado ecos durante el avistamiento de Ja JAL. La Fuerza Aérea concluy6é azapidumente que se trataba de simple “ruido electrénico”. La FAA, que tiene sistemas compu- tarizados para eliminar el ruido, admiti6 en cambio que el radar capté algo cerca del 747 durante 32 minutos. Asu debido tiempo, la FAA también des- conté la evidencia de radar .como una “imagen doble” del avién. : Este columnista quiso ir mds allé de la noticia y buscar la opinién de una autoridad cien- tifica en este campo. El Dr. Richard Haines ha trabajado para la NASA desde 1967 en problemas de percepcién hu- mana y aviacién; actualmente trabaja en el Centro de Inves- tigacion Ames de la NASA en Mountainview, California. E) Dr. Haines es también un inves- tigador de accidentes aéreos para la FAA y el Panel Naciona} de Seguridad para el Trans- porte (NTSB). En sus momentos libres, el Dr. Haines se dedica a la investigacién cientifica OV- NI. Ha publicado un libro sobre ‘Ja percepcién humana frente al: fendmeno y durante anos ha recogido casos avistados por pilatos. Actualmente, su listain- cluye mas de 3,400 casos. El Dr. Haines noscomunicé por teléfo- no que efectivamente estaba in- vestigando el incidente de Alas- ka, al que califico de “sipnificativo” y “sélido”. FI Nr Haines apreeé que hab{a entrevistado por teléfono por mds de tres horas al capitan Terauchi, as{ como al personal de otro vuelo, la FAA, la Fuerza Aérea, y otras personas. El ex- perto espacial anadié que el caso "seguia abierto” para él y que no podia dar un veredicto final hasta terminar la inves- tigacion. Sin embargo, el Dr. Haines resumi6 sus conclusiones preli- minares: “En base a toda la in- formacién [recogida), pienso que es un caso muy sélido; no contiene efectos electromagné- ticos a bordo del avién fuera de los contactos de radar, pero de todas maneras indica un tipo comun de encuentros [OVNI] 4 gran altura”. El Dr. Haines nos explicé también algunos de los detalles mAs técnicos de las operaciones de radar y aerondutica, asf comode las maniobras evasivas ejecutadas por el avién. E) cien- Uficoafiadié que a informacién recibida de la FAA “indicaba que habia habido contacto de radar en tierra... Posteriormen- te la FAA cambié el calificativo y se refirié a un artefacto”. El término se presta a confusién, pero en el lenguaje de la ciencia aingenierfa, un artefacto signi- fica algo causado por una iden- tificaci6n errénea, explicé el Dr. Haines. En otras palabras, la FAA quiere decir “que se traté de un error mecdnico 0 una ocurrencia inusual”, dijo Haines. Este columnista consulté a otro experto espacial interesa- do en los OVNIS. James Oherg es un conocido escritor en te- mas espaciales e ingeniero electrénico de Houston, Texas. Oberg es también conocido come un investigador escéptica del fendmeno OVNI, que ha cri- ticado en el pasado a Jos pilotos como malos testigas visuales, debido a que su mayor preocupacién es la seguridad del avién y los pasajeros. Oberg reconocid, sin embargo, que el caso de Alaska era de interés, liam4ndolo incluso “extraordi- nario”. Descartando la posibili- dad que se tratara de algun lan- zamiento espacial, Oberg indicé que no tenia atin una ex- plicacién definitiva. Oberg senalé que el capitan Terauchi parecia estar “entu- siasmado en los OVNIS" segiin se desprendia de sus declara- ciones a Ja prensa. “En vista a esto,” dijo, “concluf que él vivié esta experiencia con un bagaje previo de literatura OVNI”. Es- to resulta atin mds aparente después de un segundo avis- tamiento OVNI reportado por el capitan Terauchi en ja nochedel 11 de enero pasado cuando volaba otra vez sobre Alaska. Sin embargo, el pilote admitié después que con seguridad habia visto “las luces de un pue- blo” reflejadas sobre cristales de hielo. Segtin Oberg, todo esto “go es bueno para su credibili- dad”. Por otro lado, el récord profesional de Terauchi parece impecable. Fue piloto de la Fuerza Aérea Japonesa y tiene 19 afos de experiencia de vuelo. E! Dr, Richard Haines —que lo entrevisté durante tres horas— sefalé que Terauchi “hizo un buen trabajo con los bocetos y descripciones verbales de lo que vi6". Hace unos meses atr4s, este columnista y e} periodista ar- gentino Alejandro Agostinelli, entrevistaron a fondo al Dr. Haines durante un congreso OVNI en Massachusetts. El cientlfico senalé varias razones por las cuales los casos de pilo- tos son de especial interés. Una de ellas es que “los aviones po- seen muchos instruments, dijo Haines, “Como compés, radar, radio, sistemas de inercia, etc.; Jos efectos del OVNI pueden in- terferir o cambiar el comporta- miento de los sistemas del avion”. Asi como ustedes y yo tenemos huellas digitales, et OVNI podria tener una huella digital propia en términos de frecuencia, energia, tiempo; los sistemas del avién son quizas una forma de captar esa huella digital del OVNI”. “Cuando la historia finalmente salié a la luz publica a comienzos de aio, tanto la Agencia Federal de Aviacién como la Fuerza Aérea admitieron que sus sistemas de radar habian captado ecos durante el . avistamiento de la Japan Air Lines. 4 El Dr. Haines respondi6 tam- bién a las criticas de James Oberg sobre la mala calidad de los testimonios visuales de los ; pilotos. Indicé que é] investiga- ba exhaustivamente cada caso, tomando en cuenta todos los factores fisicos, fisiolégicos, psicolégicos y mec&nicos, utilizando la experiencia que habla adquirido como investi- . gador de accidentes aéreos pa- ra la FAA y el NTSB. El Dr. : Haines ha reunido asi un banco de informacién con “mAs de 3,400 casos de pilotos comercia- les, militares, privados y de prueba, de la mayoria de los pa- {ses de] mundo, y que empieza en 1923". Aproximadamente, un 70 por ciento de los casos son avistamientos legitimos OVN1 mientras que alrededor de un 20 por ciento incluyen registros de radar. Finalmente, eatd por * aparecer un librodel Dr. Haines sobre su investigacién de la desaparicién del piloto austra- liano Frederick Valentich, el 21; de octubre de 1976. Pero ésa es otra hiatoria,